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Creando nuestro kit de práctica reciclado

Recientemente publicamos un post con materiales para conseguir prácticas más divertidas y por lo tanto más efectivas. Ahora vamos a crear nuestra versión ecológica y reciclada para demostrar que no importa dónde estemos porqué estamos siempre rodeados de elementos que nos pueden ayudar. ¡Creatividad al poder!


  1. Monedas: sirven para ponerlas debajo de los pies, si permanecen escondidas significa que tenemos los pies bien colocados. También nos pueden servir para poner encima de la mano del arco de los violinistas, o para contar repeticiones. Las monedas pequeñas pueden ser una repetición y las más grandes tres.

  2. Pasta: jugar con macarrones es lo mejor! nos van genial para contar repeticiones. Si tenemos dos recipientes podemos poner en uno los macarrones de las repeticiones buenas y en el otro el de las repeticiones mejorables o ritmos en una cuerda o en otra.

  3. Tubo de WC: los tubos de cartón son fantásticos para practicar el movimiento del arco, lo colocamos encima del hombro, el arco por dentro y a practicar el ritmo de la canción mientras la cantamos.

  4. Cucharas de madera: geniales para practicar los ritmos Twinkle, el ritmo de una pieza, llevar la pulsación mientras cantamos las notas de otra...

  5. Post-it: apunta en cada uno de ellos las cosas que hay que practicar, pégalos en diferentes partes de la habitación y cada vez que encontremos uno, nos paramos y hacemos lo que pone antes de despegarlo. También podemos dibujarles alguna cosa divertida y pegarlo a la altura de los ojos para la concentración, o bien señalarlo con la voluta de nuestro violín para mantener una súper postura.

  6. Pajitas o lápices de colores: son ideales para escribir las piezas de repaso y así sacar a suertes las de cada día.

  7. Pinzas: las pinzas van muy bien para marcar la distribución en el arco o para utilizar de tope.

  8. Botones: si no sabéis qué hacer con los botones de recambio, aquí va una idea: colocadlos encima de los dedos para la postura o utilizadlos como contador de repeticiones. También son piezas fantásticas para jugar a la oca musical (pinta un tablero y en cada casilla alguna cosa para practicar, tira el dado y dónde tu botón caiga, hay que hacer lo que pone).

La práctica del instrumento es un vehículo de aprendizaje general. Aprovechamos cada oportunidad para ver mucho más allá de las notas, por lo tanto, no perdamos la oportunidad de mostrar lo divertido que puede ser el reciclaje y dar una segunda vida a aquello que nos rodea.